Fernando Bartolomé Zofío

Diez criterios para elegir al profesor ideal

¿Nos importa realmente la educación musical de nuestros hijos? Pregunta terrible pero que hay que plantearse con toda franqueza. Si es así, como espero, te va a ser de utilidad saber algunos criterios que puede reunir el profesor de tu hijo, la persona con la que se puede establecer una relación profunda y duradera.

El profesor ideal debe tener habilidades organizativas, psicológicas, musicales, comunicativas. No basta con tener un profundo conocimiento de su materia específica y, aunque estamos hablando del área musical, se supone una disciplina especial, no podemos olvidar que se trata básicamente de una forma de educación.

A modo de orientación, hemos resumido 10 puntos destacados que van a ayudar a comprender cómo sería nuestro “súper-profesor”:

  1. Atiende y escucha a padres y a hijos.
  2. Tiene experiencia.
  3. Es organizado y tiene los objetivos claros.
  4. Es exigente pero flexible.
  5. Premia y reprende cuando tiene que hacerlo.
  6. Se preocupa por el niño y por su aprendizaje.
  7. Enseña lo que sabe y contagia su emoción por la música.
  8. Tiene profundo conocimiento de la materia pero no es infalible.
  9. Enseña con el ejemplo y se deja enseñar.
  10. Sabe de la importancia de la materia pero la trata de forma desenfadada.

¡No está mal!. Y si además fuera concertista, compositor o director de orquesta sería de estrella de Hollywood. Pero de lo que se trata es de que reúna una buena parte de estos requisitos.

Si tuviera que quedarme con unos pocos personalmente me quedaría con los puntos 6, 7 y 8. Se preocupa, contagia su ilusión y sabe mucho aunque no todo. Esto está muy bien pero ¿y si vamos a empezar los estudios pero no tenemos referencia alguna? Comienza nuestro trabajo.

Para saber si estamos en buenas manos podemos emplear varias estrategias. Está la más directa que es preguntarle directamente al profesor acerca de sus méritos, experiencia, etc., lo cual me parece un poco violento y fuera de lugar.

Dependiendo del prestigio del centro musical del que estemos hablando, podemos suponer que la plantilla de profesores es de mayor o menor reconocimiento. Pero si queremos personalizar en la figura de nuestro profesor podemos actuar de distintas formas:

  • Solicitar información al Centro.
  • Hablar con padres de alumnos del centro de otros años.
  • Hablar con el profesor para pedirle orientación y ver su respuesta.
  • Asistir de oyente a una clase, si el profesor accede. Si no, malo.
  • Preguntar al profesor acerca de los planteamientos para el curso.

Se dice a veces que el colegio se convierte en una guardería donde no importa tanto la educación de los niños como que estén “guardados”. Si esto fuera así, la educación musical sería algo así como una sesión de playstation: juegan y no molestan. Para quien piense así, lo mínimo que debería tener en cuenta es el tipo de juego, argumentos y programadores con los cuáles se quedan nuestros hijos.

Las clases habituales de instrumento suelen ser individuales y el vínculo que se crea puede llegar a ser muy fuerte entre alumno y profesor. Por lo tanto, teniendo en cuenta, que esta relación puede ser significativa en la vida de nuestros hijos, es fundamental saber unas pocas cosas acerca del profesor. ¿No crees?

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