Fernando Bartolomé Zofío

Cómo elegir la primera guitarra

Cómo elegir la primera guitarra

Fernando Bartolomé


Por Fernando Bartolomé

Aprender a tocar un instrumento no es cualquier cosa. Es algo que puede marcar toda una vida. Son sensaciones vividas, tiempo empleado, son vínculos que se crean. Y no hablo de dedicarse profesionalmente.

Tocar un instrumento como pasatiempo va a darnos muchas horas de satisfacción, va a desarrollar nuestra sensibilidad, nos va a dar un espacio para conectar con lo que llevamos dentro, con nuestras emociones. Le va a poner algo de color a nuestra vida, en definitiva.

Es por ello que conviene elegir bien el instrumento al que tanto tiempo le vamos a dedicar, y como hay tanta oferta quiero daros alguna guía para acertar con la guitarra adecuada.

Qué tengo que tener en cuenta

Dentro de las miles de posibilidades y la feroz competencia entre constructores hay una serie de criterios básicos que van a ayudar a tomar una decisión:

Afinación.

Comodidad.

Clavijero

Equilibrio sonoro.

Proyección del sonido.

Estética.

Materiales

Precio

De todo lo que os voy a hablar hay que tener siempre en mente que son guitarras hechas en serie a precios mucho más económicas que las de luthier, hechas a mano. Hay que exigir ciertos mínimos, pero sin volvernos locos. Hablamos de guitarras hechas con presupuestos y materiales limitados.

AFINACIÓN

Los músicos, por encima de todo, tenemos que ser muy exigentes con la afinación. Nuestro oído es nuestro principal instrumento. Es por ello que no es aceptable, ni siquiera en las primeras etapas de aprendizaje, tener un instrumento que cuyas notas estén afinadas a lo largo del diapasón.

Para comprobar que la colocación de los trastes es correcta lo mejor es que nos ayude algún experto. Si esto no puede ser, podemos comprobar con un afinador que cada cuerda afinada al aire tiene la misma afinación en el traste 12.

COMODIDAD

Para que podamos sacar el máximo partido a la guitarra necesitamos encontrarnos cómodos con ella. El tamaño del cuerpo puede variar básicamente desde el 1/8 para los más pequeños desde 2 años, pasando por la de 1/2 para chicos a partir de 5 años, 3/4 para los 9 o 10 años, hasta llegar a la 4/4 de tamaño estándar para los adultos. Todo depende, por supuesto, más que de los años de la altura de cada uno.

Una cuestión importante es la acción de la guitarra, la distancia que hay desde la cuerda hasta los trastes. Hay guitarras de acción baja y guitarras de acción alta. Lo más cómodo para empezar es que sea de acción baja para no tener que hacer demasiada fuerza con los dedos. El peligro de estas guitarras es que sea tan baja la acción que repercuta en el sonido y lo ensucie. Esto es lo que se llama cerdeo. Y no pasa nada porque se produzca alguna vibración extra cuando tocamos fuerte, pero el sonido de cada nota debe ser limpio fundamentalmente.

La distancia habitual medida en el traste 12 desde la cuerda hasta el traste es de 3 milímetros en la cuerda 1 y de 4 milímetros en la cuerda 6.

CLAVIJERO

Para modificar la afinación de las cuerdas usamos el clavijero. Para saber si funciona bien solo tenemos que ver que responda al giro de manera precisa y que no haya holgura en la clavija. SI apretamos o aflojamos, el sonido debería variar de forma inmediata y regular. Así de fácil.

EQUILIBRIO SONORO

Algunas guitarras tienen descompensaciones en el equilibrio sonoro. Muchas veces nos vemos deslumbrados porque los graves suenan increíbles y nos quedamos encantados por ello. Esto está bien siempre y cuando se puedan distinguir los medios y los agudos y se pueda destacar cualquier registro sin hacer un esfuerzo desproporcionado. Esto es más complicado de percibir por un principiante y por ello estaría bien la ayuda de un guitarrista experto o de un vendedor amable que pueda mostrar algo del equilibrio.

PROYECCIÓN DE SONIDO

La guitarra es un instrumento que, comparado con la gran mayoría, tiene poca proyección sonora. Tiene poco volumen. Esto no es ni bueno ni malo, simplemente es así. Por eso las guitarras que tienen un buen volumen están muy cotizadas. Pero no debemos olvidarnos del equilibrio… Por otro lado está la opción de la amplificación, tema un pelín agudo que no voy a tratar ahora. Simplemente diré que una guitarra con una pastilla para amplificar el sonido pierde bastante de la esencia de lo que es una guitarra clásica. Es otra cosa, seguro que más útil para según qué menesteres, pero otra cosa.

ESTÉTICA

Sobre la estética poco voy a decir. Que guste. Como la guitarrería es un oficio con varios siglos de tradición, para mí, es importante saber qué hacen los grandes para embellecer sus guitarras: las maderas, el color, el rosetón, el clavijero, la pala, los ribetes…

LOS MATERIALES

En una guitarra barata no se pueden exigir muchas cosas con los materiales, pero si tuviera que elegir un par de ellas sería que la tapa fuera maciza y que los trastes estén bien acabados. Las maderas suelen ser variedades de cedro o pino para la tapa. Para los aros y el fondo se usan materiales como el sapelli, para el mástil samanguila, mahogany o cedro, para el diapasón palosanto o ébano.

Puestos a pedir una cejuela de hueso no estaría mal. La cejuela es el elemento que transmite la vibración de la cuerda a la tapa y por lo tanto tiene un papel muy importante. En general suelen venir con cejuelas hechas de material sintética como el plástico o la melamina.

EL PRECIO

Por poco más de 100 euros podemos hacernos con una guitarra digna para aprender y a partir de ahí tenemos infinidad de posibilidades y precios para los que quieran gastarse más.

La guitarra es un artefacto hecho fundamentalmente de madera y que, incluso en los casos de fabricación en serie, requiere de un trabajo humano. Hay que encontrar un árbol, pedir permiso para talarlo, dejar secar la madera, cortar, pulir, dar forma, crear por separado tapa, refuerzos, varetas, tacón, aros, fondo, mástil, diapasón, pala. Ensamblar todas las partes y comprobar que todo está en su sitio. La guitarra tiene mucho trabajo y mucho arte detrás, aunque sea una guitarra modesta.

SI pagar 150 euros por una guitarra de iniciación que vamos a usar cientos de horas y nos va a dar incontables satisfacciones te parece un precio alto es muy probable que no aprecies mucho el arte. Si tienes miedo de cansarte o desperdiciar el dinero es que no estás muy convencido de que quieres aprender a tocar. Y eso es muy importante. Hay que estar ilusionado para aprender y disfrutar por el camino, ya sean unos pocos acordes, tocar con otras personas, acceder al conservatorio o ser concertista. En cualquier caso siempre se puede vender la guitarra más adelante si la cosa falla.

También se puede mirar el mercado de segunda mano, con la ayuda de un experto, o pedirle prestada una guitarra a algún amigo.

Para mí, una guitarra es una inversión segura, y asequible.

MODELOS DE GUITARRAS

De manera orientativa os voy a dejar una serie de modelos, de más a menos económica, de marcas y modelos que me han parecido interesantes por su precio y por sus prestaciones. Son para la iniciación:

Admira Alba

Admira Rosario

Alhambra C1

Hellweg CS32 Classical Guitar

Admira Irene

Admira a 10

Alhambra 3c

Los sitios donde comprarlas son orientativos. Lo mejor es comprar en tienda y tener la posibilidad de probarla en vivo. En su defecto, si se compra online hay asegurarse de que tenemos la opción de devolver sin coste alguno la guitarra si no es lo que esperábamos. Estamos hablando de guitarras en serie, pero es un hecho que es difícil que dos ejemplares del mismo modelo suenen igual. Antes que la marca tenemos que fiarnos de nuestros dedos y orejas.

“La música es llamada a filas como se llamaba a los civiles para ir a la guerra. Para salvar vidas, patrias, almas.”

Hay muchos tipos de música y desde luego las hay malas y las hay buenas; más chabacanas o más sofisticadas; más simples o más complejas; más superficiales o más profundas. La música es un lenguaje que puede ser tan fresco y detallista como un texto de Murakami o tan burdo y manido como un libro de Coelho. Pero incluso en los casos en los que a mí no me llega creo que la mayor parte de las creaciones son honestas y tratan de hacer pasar buenos ratos a la gente. Y eso tiene mucho valor.

A mí, la música que me llega y que me da la vida es aquella que me conmueve, me sorprende, me sugiere, me reta y me transforma. La música no solo hace este planeta más amable, sino que nos hace mejores.

En los casos más superficiales la música nos ayuda a desconectar, que no es poco, y en los más trascendentes nos ayuda a conectar con nosotros mismos y con la vida en estado más puro. Escuchar música puede ser una experiencia maravillosa e interpretar un instrumento puede serlo igual o más.

Cuando se acabe el confinamiento podremos volver a las clases, al trabajo, quien todavía pueda, dejaremos nuestras canciones para los sábados por la noche y volveremos a multiplicar las clases de matemáticas en detrimento de las de música para aprender a echar las cuentas del tiempo que nos falta para seguir muriendo hasta llegar a la tumba.

Para algunos habrá quedado claro que la música sirve para épocas de pandemia y desastre mundial. Vale, pero ¿para qué más sirve la música, idiota? Luego ya podrá volver a la última hora de clase, al ascensor o la llamada en espera, con la sensibilidad de nuestros dirigentes para fomentar el arte entre los ciudadanos.

Fernando Bartolomé (2020)

Si te ha parecido útil este artículo hay una cosa más que te podría gustar y una que me ayudaría a seguir trabajando por ofrecer recursos como éste:

Músico titulado por el Conservatorio Superior de Madrid y profesor por la Universidad Complutense, Fernando Bartolomé hace música, la enseña y crea recursos para su difusión y disfrute. Autor de cinco libros para guitarra, ayuda a profesores, estudiantes, familias, aficionados y profesionales de la música a mejorar su rendimiento y a descubrir la magia del sonido a través de su magazine, artículos de opinión, artículos técnicos, perfiles de músicos, composiciones, fichas de ayuda, etc 

Sus obras han aparecido en revistas como Classical Guitar Magazine o Akustik Gitarre

 

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